Mostrando entradas con la etiqueta Poesía invernal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía invernal. Mostrar todas las entradas

Poesía invernal | 2

I

Amanecido entre tus buenos días
y mi bruxismo nervioso
atiendo al sol por la ventana
mientras cambio alfileres por fe de erratas.

Te contrato y despido
en el mismo instante.

Me canso de las vanidades
y repito que Córdoba es como España
pero nuestra y llena de herejías
santidades y contramarchas.


II

Ácidos que sanan
versos que curan
tecnologías que matan
y envenenan integridades.

Gracias a Dios (Señor de todo)
que habrá un solo siglo XXI
por más bien que se la pase
por tanto que se lo disfrute.

Tener éxito con la poesía
es una autentica paradoja.


Poesía invernal | 1

Cómo me gusta tu ruidito en los teclados
tu perfume a miel y bienvenida

tus impulsos nerviosos
tus dientes apretados cuando sopla el viento.

Como me gustan tus músicas
y tus caprichos

tus “no sé qué quiero ni con quién”
tu desinterés tan mal actuado.

Me gustan tus cueros suaves
delicados al sol

tus ruiditos en el teclado
tu piel de gallina, tus mamarrachos.

Me vence tu incalculable mirada tierna
y tu tristeza sublingual

que habrá que sanar con alegrías
borrachas de versos y pasiones mías.