La opinión pública

“La opinión pública –de acuerdo con la opinión general– es una señora que se pasa la vida diciendo algo, pensando algo acerca de algo –y en la mayoría de los casos, mucho acerca de nada o nada acerca de mucho– y cuyo único entretenimiento habitual consiste en descifrar los innumerables crucigramas de ociosidad que le lleva la prensa de todos los días. Cuando la opinión pública sale de compras, generalmente no compra nada, pero los periodistas la siguen para conocer sus conceptos acerca del precio de los víveres y la siguen las estadistas para saber cuál es su modo de pensar acerca de la disposición electoral de las mayorías; y la siguen los estadísticos para conocer su punto de vista con respecto al elevado coeficiente de la mortalidad (…).

Esa extraordinaria personalidad de mujer dos veces divorciada la ha convertido en la confidente predilecta de todos los cronistas del mundo. Ella, sin embargo, tiene el privilegio de poder desbarrar sin consecuencias funestas y lo aprovecha con una gracia exquisita, con un estratégico sentido de la irresponsabilidad deliberada (…).
 
(Es) en todos los rincones del mundo, donde la honesta señora define el curso de los hechos nacionales y se toma ciertas libertades equívocas de mujer pública”.

Gabriel García Márquez, en sus Textos costeños I.

0 comentarios: